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Please, esas son cosas de escritores! Muchas veces decimos cosas que nosotros mismos no las creemos". Entonces que hacemos con Cal璲ula, con la maldad humana si un profesor les pide a sus estudiantes que intenten definir un ser humano. As?van transcurriendo estas historias. De repente un toque de humor nos sorprende justo en medio de una historia. El lenguaje de la escritora es crudo y en las l璯eas parece que nos estuviera contando "historias vividas". Los personajes reunidos en estas p墔inas son sacados de un inventario de nombres propios que suenan conocidos para algunos. Con esa maestr燰 la sorpresa no es ajena y se constituye en el comienzo o el final de una sospecha y: "todo por hacer preguntas indebidas y meter mis narices en..." No busquemos la realidad en esta obra situada exactamente en la frontera imaginaria de la irrealidad; aqu? por ejemplo, existe un pueblo peque隳 cuya vida es tan paradis燰ca que se llama Edencito; es la historia de una santidad que termina descifrada por un juego de palabras. En todas estas historias se revela un dicho que a la vez nombra una de las narraciones: "Ya no estamos para comer cuento". Pero leemos cuentos, estamos frente a un libro de cuentos que ha escrito Elssie Cano, No vamos a devorar todas estas historias como lo hemos hecho con sus obras anteriores?
Aqu?debe callar la escritora y ver c鏔o los lectores nos dejamos llevar por estas narraciones que son como el t癃ulo del timo de sus cuentos, nada menos que su propia "Confabulaci鏮".
PROF. JOHN ESTRADAHunter College-CUNY