商品簡介
Alguna vez, cuando a se hallaba bajo el influjo b燢lico de la dominaci鏮 de Ad嫕, la mujer mir?al cielo y se pregunt?qu?hubiera sido del mundo si la historia se hubiese escrito al rev廥; o sea, mir?el fulgor enfermizo de las estrellas, el color pl塶ido de la luna, se entretuvo escuchando los sonidos apagados de la noche, el ulular quieto del viento y se dijo que otra ser燰 la vida en aquellos terrenos de Dios si ella se hubiera sacado a Ad嫕 de una de sus costillas; generaci鏮 tras generaci鏮, esa lucha de la mujer en cualquiera de los sitios habitados de este mundo por recordar, y recordarse, que precisamente su papel en el desarrollo de la humanidad no ha sido nada prescindible, nada secundario: su marca se halla en la g幯esis, en la concepci鏮, en el nacimiento y en cada uno de los pasos, imperfectamente humanos, de esa raza animal que, sin embargo, cada d燰 se empe鎙 en ubicarla en un lugar prescindible, secundario.
De ese modo, amor y sexo han sido palabras claves para demostrar, en el bando de los hombres, la inferioridad de la mujer, y en el bando de esta, su superioridad, cada uno de los dos (hombre y mujer) con razones poderosas, hist鏎icas, ancestrales, defendiendo con esas razones la seguridad de que el mundo ser燰 distinto si reinara el matriarcado o el patriarcado, seg el caso.
Una de las caracter疄ticas que hicieron notoria, casi escandalosamente, la presencia de estas narradoras en el escenario de la narrativa cubana de los timos veinte a隳s, fue precisamente el paso a una mirada totalmente desprejuiciada sobre las cuestiones relativas al amor y al sexo, que anteriormente, incluso en las autoras cl嫳icas del g幯ero hab燰n sido abordadas bajo el tamiz de ciertos prejuicios morales. El desparpajo a la hora de referir el sexo, la agresividad contra lo establecido como estrategia para la imposici鏮 de criterios, la natural plasmaci鏮 de conflictos tabs como el de la homosexualidad femenina y la prostituci鏮, o la apelaci鏮 a una total liberalizaci鏮 de todo tipo de frenos y trabas morales, pol癃icas o sociales, en la bqueda de la realizaci鏮 humana, motivaron ese esc嫕dalo, incentivado adem嫳 por el aparente simple hecho de que las obras escritas mostraban una calidad que nada envidiaba a la que se escrib燰 en ese entonces "en el lado de los machos".
Dentro del campo que nos ocupa, la eclosi鏮 creativa abarca aportes importantes con la obra de Mirta Y摙ez, Mar燰 Elena Llana, Marta Rojas, Julia Calzadilla, Nersys Felipe o Mary Cruz; o con el influjo renovador de Marilyn Bobes, Aida Bahr, Ana Luz Garc燰, Ivette Vian, Ena Luc燰 Portela, Anna Lidia Vega Serova o Karla Su嫫ez.
Esa mirada est?presente en los cuentos de estas narradoras. Las unifica, incre燢lemente, un particular y distinto abordaje literario del amor y el sexo, bajo la 嶲ida de una er鏒ica a veces sensual y tierna, a veces macabra y r疄pida, a veces ir鏮ica y cotidiana, a veces m癃ica e hist鏎ica; a veces hastiada y marchita; a veces..., demostrando que el fen鏔eno no es privativo de la capital del pa疄, como podr?verse en los textos de las escritoras residentes en "el interior", y de que ni siquiera es cuesti鏮 de experiencia en el g幯ero, como se ver?en las narraciones de las que, por primera vez, enfrentan los retos del cuento, casi gritando para que las escuchemos.
Hoy, bajo estos vientos que revuelven el nacimiento de otro siglo, estas mujeres salen al patio de sus casas, o a los balcones y vuelven a decirse, sin descubrir que repiten un ciclo comenzado en el inicio de los tiempos, que otra ser燰 la vida en aquellos terrenos de Dios si Eva se hubiera sacado a Ad嫕 de una de sus costillas. Entonces regresan a sus casas, a sus cuartos, se sientan frente al papel en blanco, la m嫭uina de escribir o la computadora, una taza de t? aderezada con lim鏮, a la cubana, y escriben. Simplemente escriben.
Dulce Mar燰 Sotolongo y Amir Valle,
L