Nadie ha visto al Gusano Bravo... y, sin embargo, todos tiemblan al pronunciar su nombre.
Dicen que se arrastra bajo la tierra de Batonia, que su rugido hace temblar los muros de la ciudad, que su furia es la de los oprimidos olvidados. Algunos lo veneran. Otros lo maldicen. Pero nadie puede ignorarlo.
Enviado por un imperio moribundo, el oficial Salce llega a Batonia para imponer orden. Lo que encuentra es una tierra quebrada, un pueblo al borde del abismo... y la sombra creciente de una criatura que no deber燰 existir.
El Gusano Bravo no es solo una bestia. Es una rebeli鏮. Una memoria enterrada. Un monstruo nacido del dolor colectivo.