Aforismos del Oleaje
Poes燰 L甏ica para la Edad del Eco
YAMILI ISSA.
Estos doscientos poemas que sostienes son m嫳 que versos: son la evidencia documental de mi transformaci鏮, la alquimia exacta entre mi salud financiera y la libertad l甏ica de mi alma.
Cruzar el umbral de los cuarenta no me entreg?el final del mapa; me oblig?a trazar un itinerario nuevo, escrito con una tinta invisible que solo se revela tras pasar por el tamiz de la experiencia.
He ganado batallas, es cierto, pero tambi幯 he aprendido a convivir con mis fantasmas: esos que habitan en la galer燰 de las relaciones que se esfumaron y en el silencio, a veces pesado, de las cuentas pendientes.
No escribo estas l璯eas para ofrecerte un renacimiento de manual ni palabras prestadas que no me pertenecen. Te invito a mi Edad del Eco. Ese lugar donde mis decisiones del pasado hoy resuenan con una fuerza imparable; donde el amor, a veces, se me present?como un espectro y, otras, como una deuda de gratitud. He entendido, por fin, que mi legado no se contar?en cifras, sino en la nitidez de la melod燰 que elijo entonar mientras camino.
He aprendido a leer la vida en la cancha de golf: en la paciencia infinita antes del golpe y en la sabidur燰 de saber cu嫕do usar el driver para avanzar o el putt para sanar. Para m? la mica no es ruido de fondo; es el pulso que me dicta que todo en nosotros es ritmo y contrapunto. Y el arte... el arte ha sido mi espejo, ese que se atrevi?a deformarme para mostrarme la belleza que solo existe en mis propias grietas.
Aqu?te entrego 200 latidos. Los escrib?en primera persona para que, al leerlos, mi voz se confunda con la tuya. No busco darte soluciones, sino el consuelo de un c鏔plice que navega tus mismas aguas profundas. Esta es mi poes燰: l甏ica sin adornos, cruda, pulida. Es la verdad que nos debemos despu廥 de tanto camino.