商品簡介
Parti?el tren, negro, largo, con sus dos locomotoras. Esteban y Jacinta, en el and幯, al pie de las maletas, le vieron alejarse entre el encinar, con una emoci鏮 de adi鏀 a algo doloroso de que hab燰les arrancado y despedido para siempre. Fue en los dos j镽enes, en los dos casi chiquillos, tan honda y compartida esta emoci鏮, que al deshacerse las timas volutas de vapor en el final del puente, ellos se miraron y cogi廨onse la mano. Jacinta se acerc?a darle un beso y a ordenarle los encajes de la gorra a su hijo, que dorm燰 en brazos de la vieja y fiel criada; y Esteban, inundado por la bondad de su mujer, sinti?en los ojos humedad de l墔rimas, en una dulce angustia de la honrad疄ima alegr燰 que le causaba el poder empezar, al fin, a hacerla venturosa.