商品簡介
Son tan estrechas las calles que van del Strand al Embankment que no es conveniente que las parejas paseen por ellas cogidas del brazo. Haci幯dolo, exponen a los empleadillos de tres al cuarto a meterse en los charcos, en su af嫕 por adelantarles, o a recibir ellos un empuj鏮 u o甏 alguna frase, no siempre muy gramatical, de boca de las oficinistas en su apresurado camino. En las calles de Londres, la belleza pasa desapercibida, pero la excentricidad paga un elevado tributo. Es preferible que la estatura, porte y f疄ico sean normales, con tendencia a lo vulgar; y en cuanto a la indumentaria, conviene que no llame la atenci鏮 bajo ning concepto. Una tarde oto鎙l, a la hora en que el tr塻ico empezaba a intensificarse, un hombre, que llamaba la atenci鏮 por su elevada estatura, paseaba con una mujer prendida a su brazo. A su alrededor, y asalt嫕doles con airadas miradas, rebull燰n, como hormigas en su marcha incesante, una multitud de seres que parec燰n diminutos en comparaci鏮 con la esbelta pareja. Esos seres insignificantes, cargados con papeles, carpetas de documentos y preocupaciones, correteaban pendientes de la obsesi鏮 de que su salario semanal depend燰 ica y exclusivamente de su eficacia. Eso explica que miraran con poca benevolencia la excepcional estatura del se隳r Ambrose y la capa de su esposa, que se interpon燰n en su febril actividad.