商品簡介
Los viajes entre paradojas que nos deparan en un sentido mayor de la existencia, resucitan en el ejemplar que usted ahora sostiene. Ese "ahora", nos adentra en una conversaci鏮 璯tima con el yo, con la existencialidad del propio Ser, que busca respuestas en un mundo que est?dise鎙do para no brindarlas con facilidad, que las adoctrina a toda costa.El multiverso rogeliano nos sumerge en los confines de un devenir de contraposiciones legendarias, como la de Her塶lito-Parm幯ides. Esas comillas en la palabra "ahora", y estas, que no son una repetici鏮 pero s?un estado de permanencia, nos indican el estado de flux que rige la Totalidad; pues usted ya no es el mismo que ley?sobre paradojas, existencialidad y respuestas elusivas.El poeta busca en vano a la poes燰, esta le encuentra y le hace suya. Pero dentro del juego po彋ico que supone el despertar de los versos y las melod燰s, el poeta debe transmutarse a s?mismo, debe pasar por una metamorfosis existencial, debe ser el conductor que traiga al mundo una infinidad de sentimientos; por eso, lo que se dificulta con la poes燰, es que debe ser escrita por Poetas, y esos son tan escasos, como la trascendencia de la obra que usted ahora sostiene.Flaubert dice que "la poes燰 es el arte de pintar con palabras", y Octavio Paz, que "es el lenguaje que dice m嫳 all?del lenguaje". Rogelio reconoce estas dos observaciones; pero tambi幯 asume una condici鏮 poco frecuente en los poetas, la de ser un poeta que escribe desde la clandestinidad en que vive. Y nos dice: no confundir contraposiciones milenarias con entorpecidas estructuras que nacen de la desaz鏮 del Ser; no confundir la muerte f疄ica del poeta con la que sufri?hace siglos; no confundir la liberaci鏮 del verso, con la libertad de quien escribe desde su condici鏮 esclava. Lo queramos o no, ya somos parte del multiverso azul cuya franqueza liberta todos los miedos y la angustia expatria, somos esa hoguera sin humos que indecisiones alertan, somos, El Azul de Rogelio. The journeys between paradoxes that await us in a greater sense of existence are resurrected in the volume you now hold. That "now" draws us into an intimate conversation with the self, with the existentiality of Being itself, which seeks answers in a world designed not to offer them easily - a world that indoctrinates at all costs.The Rogelian multiverse immerses us in the depths of a becoming shaped by legendary counterpositions, such as that of Heraclitus-Parmenides. Those quotation marks around the word "now," and these - which are not a repetition but a state of permanence - signal the state of flux that governs the Totality; for you are no longer the same person who read of paradoxes, existentiality, and elusive answers.Flaubert says that "poetry is the art of painting with words," and Octavio Paz, that "it is the language that speaks beyond language." Rogelio acknowledges both observations; but he also assumes a condition rarely found among poets - that of a poet who writes from the clandestinity in which he lives. And he tells us: do not confuse millennial counterpositions with muddled structures born of the disquiet of Being; do not confuse the poet's physical death with the one he suffered centuries ago; do not confuse the liberation of verse with the freedom of one who writes from his enslaved condition. Whether we wish it or not, we are already part of the blue multiverse whose candor liberates all fears and exiles anguish, we are that smokeless bonfire which indecisions alert, we are, Rogelio's Blue.